Bosque adentro la ciudad desaparece. En la ciudad abierta, el bosque susurra apenas. Esta antología propone una expedición por narraciones extraordinarias (la mayoría en prosa, un par en verso) de grandes clásicos de la literatura que, en muchos casos, no habían sido traducidos al español o difundidos entre niños y jóvenes. Se trata de un recorrido doble: una cara del libro conduce a diez bosques o selvas distintos, algunos inquietantes, terroríficos, con brujas y vientos que hielan, otros más divertidos y peculiares, con conejos traviesos, elefantes curiosos y ciervos que se esconden en los sueños. La otra cara conduce a diez pueblos y ciudades sorprendentes, de bronce o esmeralda, con genios mágicos, demonios, fantasmas, amores imposibles, niños desobedientes y hasta pulgas amaestradas. Algunos de los autores reunidos son Mark Twain, Rudyard Kipling, Beatrix Potter, Horacio Quiroga, G. K. Chesterton, los Hermanos Grimm, María de Francia, Frank L. Baum, Hans Christian Andersen, Gabriela Mistral, Julio Verne, Lieh-tzu, Cecilia Böhl, Saki y Jack London.

Ilustración de Liz Medrano para “Las medias de los flamencos” de Horacio Quiroga.

 

Frente y vuelta de una antología

El inicio de El Hobbit es uno de los que más recuerdo. Tolkien empieza por describir un espacio: el agujero en la tierra en el que vive Bilbo Bolsón. Pero no es un agujero “húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango”, es “un agujero-hobbit, y eso significa comodidad”. Así, el autor hace lo que muchos consideran la mejor estrategia para atrapar a un lector: empezar por decirle dónde está (y con quién) e invitarlo a entrar ahí.

En enero de 2015, la editora Carla Hinojosa me pidió que buscara diez cuentos de bosques y diez de ciudades, de autores clásicos, para armar una antología a la que quisieran entrar muchos lectores. Esa era la principal condición. Es decir, sería una antología preparada con un criterio espacial no temático. La idea era entrar a diez bosques y a diez ciudades distintas por un libro de dos caras, y conseguir que los lectores se quedaran en él.

Preparar una antología significa sobre todo leer, pero es una lectura en acecho. Sabes lo que buscas aunque no exactamente dónde lo encontrarás porque el punto es reunir textos que no han sido reunidos antes. Así que estás alerta todo el tiempo y vas a muchos lugares y tiempos.

Fui con mis autores favoritos, que nunca me fallan; autores populares, pero con cuentos menos conocidos; autores clásicos del bosque o de ciudades ficticias emblemáticas; y me forcé a rastrear autores desconocidos o no difundidos entre un lector infantil y juvenil, quería encontrar lugares nuevos, que me sorprendieran, y con ello intentar estirar la noción de lo que se considera “apto para niños y jóvenes”. Por eso, por ejemplo, decidí incluir la versión que más gustaba al propio Jack London de su cuento “Encender una hoguera”, y no aquella primera versión que escribió pensando en un lector infantil, con un final feliz. ¿No son aptos para niños los finales terribles? Quería, además, que el recorrido fuera lo más abierto posible, con cuentos para muchas edades lectoras. Proponer un itinerario de crecimiento en lecturas. Así, los primeros cuentos pueden ser para lectores más pequeños, mientras que los últimos son para jóvenes. 

Una de las partes más apasionantes de la investigación fue la escritura de las presentaciones de cada cuento. Quería dar una dimensión histórica a cada lectura: revelar datos pocos difundidos de las vidas de los autores o algún detalle de la época en la que fue creado el cuento y cómo fue leído en su momento, y generar conexiones entre unos cuentos y otros. 

En la galería de imágenes (más abajo) encontrarán algunas de estas presentaciones, y en los dos prólogos, uno para cada sección del libro, conocerán más a detalle las atmósferas que los esperan en este libro. Quizá pueda motivarlos a armar su propia antología o resulte útil si ya la están haciendo. Además, incluyo ligas donde pueden leer la mayoría de los cuentos.

Es decir, hice esta antología no sólo pensando en los lectores también en los promotores de lectura. Como lector voluntario en escuelas públicas muchas veces uso antologías, pero de pronto no encontraba una que reuniera algunos de mis cuentos favoritos, y probados como infalibles con niños y jóvenes. Las fichas que acompañan cada relato son un recurso para detonar conversaciones después de la lectura.

Cuando salí tras la pista de estas historias procuré, sobre todo, que los espacios en los que se desenvuelven los personajes tuvieran mucho peso, bosques y selvas, pueblos y ciudades, habitaciones que invitaran a los lectores a entrar y quedarse. Espero haberlo conseguido.

Ilustración de Liz Medrano para “El ciervo escondido” de Lieh-tzu.

 

 

10 historias de bosques y selvas

 

Prólogo

Te quedarás dentro

 

Ese bosque no es seguro y temo que, si te aventuras en él, te quedarás dentro, igual que los otros.

Juan de Hierro, Hermanos Grimm.

Bosque adentro la ciudad desaparece. Caminas y te pierdes en un laberinto de murmullos y aleteos que provienen de los árboles. O eso crees. Todo se esconde en el bosque. Todo comienza con una bruja hambrienta o enamorada del gorjeo de un ruiseñor, entre ramas que son brazos largos y cortezas que devoran. Querrás encender una hoguera, correr a casa, pero ya es tarde. Te ha mordido la serpiente. Vas a helarte, vas a desvanecerte en un sueño de cien años. 

Y te encanta.

Cuando leemos, entramos a bosques y, a veces, es difícil salir. Los bosques nos llaman. Son un territorio común anterior a nosotros. Hubo bosques antes de que hubiera historias, y cuando empezamos a contar historias descubrimos que había otros. Nunca estamos solos en el bosque. Criaturas nocturnas, seres fantásticos, niños perdidos, animales al acecho… nos inquietan y fascinan, hacen que avancemos más y más, curiosos, una y otra vez, hasta la última palabra.

Una parte de este libro es un bosque o diez bosques distintos. En ellos encontrarás cuentos que llevan contándose cientos de años alrededor de fogatas o bajo las sábanas. Tal vez conozcas algunos, como La Bella Durmiente del bosque, aunque quizá nunca hayas leído la versión en rima de la poeta chilena Gabriela Mistral. ¿Crees dominar a las peores brujas? ¿Cómo enfrentarías a Baba Yaga, la mujer con piernas de puro hueso, la vieja caníbal de Rusia? Sabes que los Hermanos Grimm escribieron Blancanieves y Hansel y Gretel, pero ¿conoces la tristísima maldición que cae sobre los enamorados Yorinda y Yoringuel?

Dos de los bosques que leerás aquí son tropicales, con ríos caudalosos, cocodrilos, elefantes, flamencos y víboras de coral. Sus creadores, Rudyard Kipling y Horacio Quiroga, los escribieron para sus hijos. 

Kipling decía que podías leer sus cuentos en voz alta o en absoluto silencio, en mañanas lluviosas o tardes calurosas, antes de dormir o a la hora que fuera y como prefirieras. 

Coincidimos con él. También puedes leer estos bosques o recorrer estos cuentos en el orden que prefieras. Si lo haces como aquí te proponemos, notarás que las espesuras van cerrándose cada vez más. Al principio hallarás el claro y tranquilo bosque donde vive Peter, un conejo travieso inventado por la escritora Beatrix Potter, y algunos cuentos de hadas clásicos. Pero a medida que te internes, te cubrirán las sombras de páginas más recónditas. Lieh-tzu, un filósofo chino del que se sabe muy poco, tal vez te haga cuestionarte si en verdad estás despierto mientras lees; y Vladímir Korolenko, G.K. Chesterton y Jack London te atraparán si eres un viajero más experimentado: sus historias hielan la piel.

Cuando llegues al final, se abrirá la otra parte del libro, una que viene empedrada, con fuentes y arcadas, que resguarda las historias de diez ciudades o pueblos tras sus murallas. Del bosque a la ciudad o de la ciudad al bosque. Tú lees, tú eliges. Pero recuerda que cuando Caperucita entra ya no hay vuelta atrás. Todo lo que se asoma al bosque, todo lo que explora sus orillas termina escuchando ese aullido del lobo que engulle. El pinchazo de la aguja en la rueca es tan hondo que puede que crezca un bosque a tu alrededor, mientras duermes. Libro adentro el mundo desaparecerá. Leerás y te perderás en un laberinto de cuentos que murmuran y aletean. Te aguardan dientes afilados y cortezas que devoran. Ciertamente, este libro no es seguro, y esperamos que, si te aventuras en él, te quedes dentro y llames a otros.

Ilustración de Liz Medrano para “El árbol pavo real” de G. K. Chesterton.

Lista de cuentos y poema

Estos son los títulos de los cuentos que integran la antología. Salvo en el caso de los cuentos que están escritos originalmente en español, las ligas que encontré en internet con algunas versiones originales en otros idiomas o traducciones al español o al inglés no son las que están incluidas en la antología (para ello hicimos nuevas traducciones), pero así se pueden dar igual una idea y conocer los cuentos. 

1. La Bella Durmiente del bosque de Gabriela Mistral.

En español original: http://bit.ly/2jPPyyK

2. Peter, el conejo travieso de Beatrix Potter.

En inglés original: http://bit.ly/209JdHT
En español: http://bit.ly/2iJQi5h

3. El Hijo del Elefante de Rudyard Kipling.

En inglés original: http://bit.ly/2jQXY91

4. Las medias de los flamencos de Horacio Quiroga.

En español original: http://bit.ly/2lw93eD

5. Yorinda y Yoringuel de Jacob y Wilhelm Grimm.

En alemán original: http://bit.ly/2jQ6K72 
En español: http://bit.ly/2jfcRhB 

6. La bruja Baba Yaga de Alexandr Nikolaievich Afanasiev.

En español: http://bit.ly/2zZ0Bf8

7. El ciervo escondido de Lieh-tzu.

En español: http://bit.ly/2jhPwM3
En inglés: http://bit.ly/2hX4EC0

8. Los murmullos del bosque. Leyenda forestal de Vladímir G. Korolenko.

En inglés: http://bit.ly/2zYU0l1

9. El árbol pavo real de G.K. Chesterton.

En inglés original: http://bit.ly/2zsNZOd
En español: http://bit.ly/1s5wab0

10. Encender una hoguera de Jack London.

En inglés original: http://bit.ly/1dYUXtt
Español: http://bit.ly/1KHrHqm

 

Galería de interiores

Ilustraciones de Liz Medrano. Diseño y lettering de Emmanuel Peña.

 

10 historias de pueblos y ciudades

 

Prólogo

Encenderás una vela

Entonces resolví visitar todos los rincones de aquel inmenso hormiguero, y empecé mi paseo, como un viajero curioso en una ciudad desconocida.

La ciudad flotante, Julio Verne.

En la ciudad abierta, el bosque susurra apenas. Caminas y te pierdes en un laberinto de calles y de gente que no lleva a ningún sitio. O eso crees. Entre empedrados amarillos, pisos de mármol y lámparas de bronce, encontrarás ciudades hechas de esmeralda, palacios encantados y países con genios mágicos. Todo se construye en la ciudad. Todo comienza detrás de una ventana, encerrado en un cuarto, con un fantasma. Querrás pedir ayuda, encenderás una vela, pero ya es tarde: vas a incendiar la casa entera, tendrás que escapar por la ventana en un globo aerostático hacia tierras insólitas.

Y te encanta.

Una parte de este libro es una ciudad o diez ciudades distintas. Encontrarás en ellas enamorados, mendigas, profesores, princesas, niños y sultanes. Irás al País de los Caníbales, verás bailar a un lobo, cabalgarás de un reino a otro en un caballo que habla, y desearás, tú también, tener una audiencia con el Mago de Oz. Las ciudades están repletas de historias con trajes y telas maravillosas.

Dicen que cuando el escritor Hans Christian Andersen era pequeño, le daba mucho miedo ir del otro lado del río que dividía su pueblo del bosque. Contaban que allí había abundantes espíritus y fieras. Pero a veces su madre lo enviaba a consultar a una bruja, y Hans iba y volvía aterrado. En el pueblo, en cambio, se sentía protegido. Jugaba en algún jardín inventándole danzas a las flores, esperaba con su madre los desfiles del rey e inventaba historias tan alocadas como la que abre este libro: la de un profesor y su mejor amiga, una pulga.

Casi nadie conoce esta historia. La mayoría de las ciudades que descubrirás aquí reciben muy pocos visitantes al año. Joseph Jacobs, otro importante recopilador de cuentos de hadas, por ejemplo, relata las peripecias de un muchacho que llega más allá de Dublín: hasta las puertas mismas del Infierno. Tal vez hayas visto películas que te transporten a Oz, pero para entrar a la verdadera Ciudad Esmeralda deberás colocarte unos lentes especiales si no quieres que su resplandor te ciegue. De Las mil y una noches te es familiar la lámpara de Aladino, pero verás que hay otro tipo de genios, y algunos habitan la prodigiosa Ciudad de Bronce.

Andersen supo muy pronto que también en la ciudad sucedían desgracias. Mientras más recorras estos cuentos, o leas estas ciudades, más intrincados serán sus secretos, más oscuros sus callejones. Algunos conducen a habitaciones con personajes terroríficos, como el fantasma de “La mendiga de Locarno”, que enloquece a su protagonista; o el doctor del cuento de Julio Verne, un miserable que ve la muerte a la cara. Fíjate en los balcones y hallarás un par de enamorados que sólo pueden besarse con la mirada. Y en “Sredni Vashtar” vive Conradín, un niño que tiene un dios propio al que pide favores un poco letales.

Cuando se acaben las ciudades te encontrarás con la otra parte del libro, una llena de ramas y animales que hablan, donde andan libres los personajes de diez bosques. De la ciudad al bosque, o del bosque a la ciudad, como el pequeño Andersen. Tú eliges. Pero recuerda que cuando Pinocho se sube a la carreta rumbo al País de los Juguetes ya no hay vuelta atrás. Sabemos que empezará a transformarse, que deberá enfrentar otros peligros, aunque rebuzne.

Libro adentro el mundo conocido desaparecerá. Leerás y te perderás por los rincones de nuevos hormigueros. Empieza tu paseo como un viajero curioso, en diez ciudades desconocidas y extraordinarias.

Ilustración de Melhem Haddad para “La pulga y el profesor” de Hans Christian Andersen.

Lista de cuentos y poema

Estos son los títulos de los cuentos que integran la antología. Salvo en el caso de los cuentos que están escritos originalmente en español, las ligas que encontré en internet con algunas versiones originales en otros idiomas o traducciones al español o al inglés no son las que están incluidas en la antología (para ello hicimos nuevas y flamantes traducciones), pero así se pueden dar igual una idea y conocer los cuentos. 

1. La pulga y El Profesor, una aventura de Hans Christian Andersen.

En danés original: http://bit.ly/2hOLfPL
En español: http://bit.ly/2B5oAqm

2. La maravillosa Ciudad Esmeralda de L. Frank Baum.

En inglés original: http://bit.ly/2jhT2Gb
En español: http://bit.ly/2iH0GdQ

3. El muchacho de la piel de cabra de Joseph Jacobs.

En Inglés original: http://bit.ly/2B4oZcj

4. Bella-Flor de Cecilia Böhl de Faber (Fernán Caballero).

En español original: http://bit.ly/2AnV2rn

5. El ruiseñor o Laüstic de María de Francia.

En inglés: http://bit.ly/2zuOW8M

6. La mendiga de Locarno de Heinrich von Kleist.

En español: http://bit.ly/2B41VdR
En inglés: http://bit.ly/2hX5kYc

7. Frit-Flac de Julio Verne.

En francés original: http://bit.ly/2AouB52

8. La historia del niñito malo que tuvo una vida encantadora de Mark Twain.

En español: http://bit.ly/2ApILD1
En inglés original: http://bit.ly/2ztWjgO

9. Sredni Vashtar de Saki.

En inglés original: http://bit.ly/2hK6QJf

10. La prodigiosa historia de la Ciudad de Bronce, anónimo (Las mil y una noches).

En español (adaptación de Graciela Montes): http://bit.ly/2jOr8Wn
En inglés: http://bit.ly/2iHoCxK

 

Galería de interiores

Ilustraciones de Melhem Haddad y Teresa Hernández. Diseño y lettering de Emmanuel Peña.

 

Presentaciones de La hoguera de bronce

La antología La hoguera de bronce fue un trabajo agotador y fascinante de tres años que implicó a mucha gente (editores, correctores, traductores, ilustradores y un diseñador) compuesta por veinte narraciones (la mayoría en prosa, algunas en verso) publicado en la colección “Este cuento no ha acabado” de la Secretaría de Cultura. Como decía, empecé el proyecto por invitación de Carla Hinojosa (a partir de una idea que les dio Verónica Murguía) para el entonces CONACULTA, continué la edición con Bredna Lago y la cerré con Susana Echevarría Hayem. La delirante portada y el diseño son de Emmanuel Peña a partir de una ilustración alucinante de Liz Medrano. Ilustraron también interiores Melhem Haddad y Teresa Hernández. Traducciones de Kenya Bello, Mar Gámiz, Javier Taboada¡Muchísimas gracias a todos! Y al equipo de la Dirección General de Publicaciones de la Secretaría de Cultura.

La primera presentación de la antología fue el pasado 18 de noviembre en la FILIJ con la compañía de dos lectores y booktubers expertos Dana de el canal La Retahíla y Marco de El Libro Cegatón. Además nos acompañó la cuentacuentos Cristina Ortega Gutiérrez con ilustración en vivo de Mine Rivas. La próxima presentación será en la 31 FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE GUADALAJARA el 28 de noviembre a las 17:30 horas en el Salón Juan José Arreola de Expo Guadalajara. Me acompañará la fantástica promotora y escritora Tessie Solinís. ¡Los esperamos!

Ilustración de portada de Liz Medrano para “Encender una hoguera” de Jack London.

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