Cree en ti mismo. Escribe porque te gusta, no por fama. Si no te gusta lo que escribes, baja tus estándares. Si eres demasiado crítico contigo mismo, no releas lo que escribes (haz como Cortázar, que entregaba sus originales sin trabajarlos…).

Estos son algunos de los consejos que los booktubers Raiza Revelles y Alberto Villarreal comparten con sus cientos de miles de seguidores en el video “Vamos a publicar un libro”.

Ahora que inician una nueva etapa como escritores, Raiza cuenta que nunca creyó que pasaría del primer capítulo; Alberto dice que ya firmó contrato con Planeta (aunque todavía no termina su libro).

La actitud de ambos, entre espontánea y calculada, honesta y superficial, entusiasma a unos, molesta a otros. 

Ser booktuber ya no es sólo compartir una opinión sobre un libro frente a una cámara. El movimiento de lectores voraces que inunda las redes sociales y llama la atención de los promotores de lectura explora un nuevo terreno: el de la publicación de libros. 

Un ejercicio para observar cómo cambian nuestras formas de consumir y producir contenidos y legitimar identidades. Quizás una muestra de apoderamiento y de las nuevas jerarquías en una agenda marcada por la independencia de los nuevos soportes. Sí… o simplemente más de lo mismo: show y mercadotecnia para vender la inmediatez y baja calidad de un nuevo producto. Práctica cada vez más frecuente en la industria editorial dirigida a los jóvenes. 

Para entender las muchas aristas, sugiero empezar con el siguiente video:

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Del rating  como criterio editorial y el show writer

Raiza es la booktuber con más seguidores en Hispanoamérica. Hace 12 días, cuando empecé a escribir esta nota, tenía 712 mil 766 seguidores en su canal RaizaRevelles99, hoy tiene 721 mil 545 (es decir, 8 mil 779 seguidores más, suma unos 730 al día).

Es verdad que no empezó reseñando libros (todavía sube videos de recetas de cocina o tips para hacer tu propia piñata), pero hoy es identificada como una de las líderes del Booktube.

Alberto villarreal booktubers
Alberto Villarreal recomienda “Show” de Javier Ruescas.

Alberto también. Tiene un canal llamado “Abriendo libros”, con 127 mil 723 seguidores (y contando).

Los editores y publicistas de editorial Planeta lo tienen claro. ¿Importa lo que escriban? No mucho. ¿Importa releer tu propia obra, para corregirla? Tampoco. Como la propia Raiza confiesa en otro video (lo incluyo y comento más adelante): “Queríamos darle la releída final al libro antes de entregarlo para poderlo cambiar, pero había mucha prisa para la publicación…”.

Muchas prisa y mucha competencia: antes que Grupo Planeta, otro grupo editorial se había acercado a Raiza para iniciar una negociación, pero Planeta ofreció un monto mayor como adelanto de regalías, y Raiza, “los dejó colgados”. Así lo comparte un empleado de ese grupo quien me pidió confidencialidad. 

Haz tu propia piñata

Cómo ponerse el delineador fácil booktuberBooktubers make up challengeCuando consulté al Consejo Editorial Juvenil de Linternas y bosques sobre este tema, Francisco Peraza, estudiante de 22 años de Diseño de la Comunicación Gráfica, dijo: “Las editoriales están ofreciendo publicar a los booktubers o celebridades de internet basados más en la popularidad de la celebridad que en lo que esta persona pueda escribir. O sea, inician al revés, y son libros que no están pensados para resistir el paso del tiempo, al contrario, es muy probable que en un par de años los veamos en los remates editoriales”. 

Libros chatarra (¿deliciosos, adictivos, malos para la cabeza?), pero perecederos. ¿Ética profesional entre los que producen libros sin un proyecto de formación de lectores? ¿Presión de los jefes que sólo ven números? El proyecto es el de formar consumidores, fanáticos, que quizá ni siquiera lean la novela. El libro para autografiar. Un pretexto para hacer la fila, tomarse la foto y llevarse una dedicatoria personalizada.   

Otro miembro del Consejo, Yetla Santiago, estudiante de 18 años, dice:  “Los booktubers tienen muchísimas más oportunidades de ser publicados por el hecho de tener ya un público -como lo dicen en el video- que le generará ganancias seguras a la editorial, y para ellos está muy bien, pero no porque nos guste escribir significa que somos buenos”.
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Como esta nueva faceta de algunos booktubers me provoca sentimientos encontrados, también envié el video de los consejos de Raiza y Alberto a distintos escritores mexicanos para pedirles su opinión. 
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Antonio Ramos Revillas explica el fenómeno desde la figura del show writer:
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Me parece que el show writer está más afincado en otros mercados, pero en México empezamos a verlo justo ahora que la industria editorial ha encontrado al fin ese nicho. Show writer es aquel autor cuyas mayores habilidades no tienen que ver con el lenguaje ni con la ficción sino con la mercadotecnia basada en su personalidad o en los tumultos de su accionar. Show writer es Jordi Rosado y Gaby Vargas, Werevertumorro, Sasha Grey, Yuya, Claudia Lizaldi y todos esos autores cuya mayor cualidad es construir productos, no obras literarias. A este selecto grupo (porque incluso ser autor de esta categoría no es nada fácil), es donde ahora se quiere integrar a gente como Raiza, Fa y otros booktubers, pero la literatura es a pesar de todo, complicada, todos pagan su derecho de piso.

Martha Riva Palacio celebra las ganas de escribir y publicar, pero reflexiona también sobre el rating como criterio editorial:

Veo dos chicos animando a otros a escribir y me parece bien. Nos guste o no, el internet ha cambiado las reglas del juego. Los jóvenes no están pidiendo permiso para plantarse frente a la cámara y hablar sobre lo que les gusta. Lo hacen y ya. ¿Qué es lo que nos hace ruido? ¿Su ligereza? ¿O el que compartan sus opiniones sin esperar a que nosotros las validemos? Hablamos de los booktubers como un bloque compacto, pero cada uno tiene una voz propia y hay propuestas que vale la pena seguir de cerca. Lo que realmente me preocupa es esta tendencia a utilizar el rating como criterio editorial. No hay mejor forma de acotar a alguien que convirtiéndolo en una marca registrada. Popularidad contra calidad: Las buenas historias serán siempre bienvenidas sin importar de dónde vengan. Veo a dos jóvenes emocionados porque van a publicar sus libros y me da curiosidad. Pero quiero escucharlos a ellos, no al departamento de mercadotecnia.

FIL guadalajara snn.imer.gob.mx booktubers
Alberto Villarreal, Raiza Revelles y Javier Ruescas en la FIL Guadalajara.

 

Para Verónica Murguía se trata de un universo paralelo (en el que Cortázar sí releía sus textos):

Por lo visto, vivo en un universo paralelo al de los booktubers, o al menos al que habitan estos dos chicos. En mi lejano planeta es de rigor revisar, releer y nunca bajar el nivel de exigencia y de autocrítica. La aspiración es escribir bien, con rigor, explorar el lenguaje, adentrarse en el idioma. Escribir es un oficio muchísimo más prosaico y solitario que el de booktuber. Como decía Thomas Mann: “Un escritor es alguien para quien escribir es más difícil que para los demás”. Acabo de leer un libro hecho de clases dictadas por Cortázar en Berkeley. Habla con mucha pasión de la soledad del escritor, de la autocrítica, y pone como lazo de cochino a los escritores que escriben con el bestseller en mente. Es decir, he leído toda mi vida a un Cortázar que no tiene nada qué ver con el que se menciona en el video. Dice Cortázar, y cito “Escribía como se suele hacer al comienzo de una carrera literaria: sin suficiente autocrítica, diciendo en cuatro frases lo que se puede decir en una…” Coincido con ellos en que no hay que escribir para hacerse famoso o tener dinero. Para hacerse famoso está Youtube y para el dinero hay que planear el bestseller con una buena estrategia comercial. Nada qué ver con la literatura.

Raquel Castro coincide pero sugiere matices:

Creo que meterlos en un mismo costal no está chido. Es como si quisiéramos opinar sobre todos los escritores o todos los planetas o… Sí, tienen cosas en común, pero hay asegunes (mi favorita es Ale Arévalo http://bit.ly/238MZqS). Los booktubers que se diversifican en sus lecturas son chidos y sí están tendiendo puentes. Y de eso se trata, digo yo.

Alberto me sonó a manual. Como que buscó información sobre “quiero publicar, qué hago”, se la aprendió y la recitó. Raiza me sonó más honesta y con consejos más “vivenciales”. Pero igual son apreciaciones, no sé. En todo caso, aunque se quedaron muy por encimita, creo que dijeron cosas muy sensatas: publicar no es fácil, escribir por gusto es más chido que escribir por fama y dinero, autocensurarse porque siente uno que no está “al nivel” está pinche. Lo único que matizaría yo sería la parte de entregar los textos sin revisión, brrr.

 

El síndrome Zelic o perder el miedo a escribir

En coautoría con otra celebridad de YouTube, Sebastián Arango, y con la promesa de publicación, Raiza sí pasó del primer capítulo y terminó la novela Zelic (Planeta, 2015), la primera parte (¿adivinan?) de una saga.

Pocas semanas después de su lanzamiento, en noviembre de 2015, cientos de jóvenes hacían fila en la FIL para que Raiza les firmara Zelic. Algunos se quejaban: ¡se habían agotado los ejemplares disponibles en el stand!

Sebastián Arango y Raiza booktubers
Sebastián Arango y Raiza Revelles.

Estrellas de rock (aquí algo al respecto). Publicar y firmar tu propio libro y no cualquier otro. Es una costumbre entre muchos booktubers autografiar libros que no escribieron (ni siquiera es necesario que los hayan recomendado).

La fórmula de escribir a cuatro manos e incluso el video en el que Raiza y Alberto comparten sus anécdotas como escritores tiene escuela: Javier Ruescas. 

Es un booktuber que primero fue escritor y ahora es también una fábrica de hacer libros: desde 2009 ha publicado 15, incluidas cuatro trilogías. A Verónica Murguía le tomó diez años escribir Loba, novela ganadora del Premio Gran Angular de SM España. La industria editorial del espectáculo es la de la mesa de novedades. Publicar, publicar, publicar.

Lo de Javier Ruescas es también un proyecto de promoción de escritura, no un video o una anécdota aislada. Su propuesta me parece valiosa porque llega a miles de jóvenes que quieren escribir e insiste, sí, que no es fácil y que hay que entrenarse (con él, por ejemplo, que tiene una escuela: http://www.escribeunahistoria.com).

Escribir es cerrar el círculo que se abre cuando uno empieza a leer. En su Gramática de la fantasía, Gianni Rodari dio cátedra al respecto. Escribir es estimulante y catártico para los lectores.

Pero publicar un libro es otra cosa.

Opina José Antonio Sánchez Cetina, ganador del Premio Gran Angular México 2014:

Me incomoda un poco que se hable en los videos de “escribí un libro”, “quiero escribir un libro” o “cómo publicar un libro” porque es entender de manera muy limitada el ejercicio de la escritura.
 
En una historia importa muchísimo qué camino tomamos y, sobre todo, hacia dónde queremos llegar. Y si lo que se quiere es llegar a un libro como objeto con pastas, lomo y epígrafe que pueda encontrarse en una librería popular, dejamos a la historia en un segundo término muy peligroso. Pero una buena historia siempre antecede al libro, nunca a la inversa.
 
Leer mucho no necesariamente conduce a escribir, del mismo modo que escuchar mucha música no te vuelve un maestro en el trombón. Cierto es que estar rodeado de historias apuntala la creatividad y la imaginación. No es menos cierto que leer mejora la manera en que pensamos, percibimos y leemos al propio mundo. Pero leer y escribir son dos ejercicios diferentes y, aunque practicarlos mejora la incursión en uno o en otro, no debe asumirse que la destreza en uno será la misma que en el otro.

¡Es culpa de los editores!

En el video “5 cosas que ODIO de Zelic”, buena propaganda “autocrítica” de la novela, Alberto Villarreal se queja con Raiza y Sebastián de algunos errores del libro. No le gusta la portada y le parece que el vocabulario es pobre (Alberto es de los booktubers con menos pelos en la lengua).

Sebastián y Raiza admiten no haber tenido mucho tiempo para releer y buscar sinónimos y se disculpan por las erratas, pero prometen tener más cuidado en su próximo libro: “¡Pero para nuestros siguientes libros tendremos un diccionario de sinónimo en nuestra mano!”, dice Raiza, y mandan al frente a los editores.

Dice Sebastián: “Es raro porque los dos errores que ya nos has dicho ni siquiera han sido errores nuestros (…) creo que hubo un problema con el filtro de calidad. La verdad nosotros hicimos el trabajo de escribirlo… en el escrito que nosotros enviamos (…) al parecer no le hicieron muchas mejoras, de hecho creo que lo dejaron tal y como lo mandamos (risita cínica), entonces pues por eso hay como varios errores como de escritura y así”.

En el lenguaje de Sebastián salen el rockstar y el empresario: “nosotros hicimos el trabajo de escribirlo”, “un problema con el filtro de calidad”. La arrogancia y el libro-producto en primera línea. Aunque también cierto sentido de realidad: ¿Y los editores, dónde están? ¿qué dicen? Pedí una entrevista con alguno de ellos en Planeta pero me ofrecieron hablar con la directora de Comunicación. Ante la escasez de editores en la industria editorial del espectáculo, la proliferación de publirrelacionistas que digan que está “padrísimo lo que están haciendo estos chavos”. 

Incluso, se sabe que algunas editoriales ofrecen a los youtubers “escribirles el libro” y que ellos solamente den el visto bueno (un poco a la James Patterson, quien ha admitido que contrata a otros escritores para que desarrollen las historias que se le ocurren). No parece ser el caso, pero cuando Sebastián culpa a los editores-filtro-de-calidad sabe que es parte de un sistema en el que el talento es opcional, una marca registrada en un sistema de producción.

Javier Ruescas FIL
Presentación del libro “El (sin) sentido del amor” de Javier Ruescas en la FIL.

Los consejos siguen y son consistentes con el primer video de Raiza: no releas, no trabajes demasiado, ¡no hay tiempo!

“Sí, nos hubiera gustado meter más palabras diferentes… Lo que pasa es que cuando lo escribes de un solo tirón muchas veces no te das cuenta o pones otros pedazos que ya tenías en otro lado…”, sigue explicando Raiza.

Si el primer video que compartí aquí podía tener algo de espontáneo, este me parece, más bien, cínico:

Raiza afirma que el libro está por agotarse y reimprimirse. Planeta me confirmó que sólo se han vendido 800 ejemplares (no pudieron revelarme el tiraje, pero dos expertos consultados coincidieron que podría ser de unos 20 mil ejemplares). El comentario de Raiza es una técnica más para vender, construye opinión sin fundamentos.Viejo artilugio publicitario: “Llévelo antes de que se agote”, “El libro que ha vendido millones de ejemplares”, “La mejor historia de suspenso de la década”. Frases huecas, que hacen eco.

Falta de autocrítica y libros fáciles

¿Podría ser distinto este fenómeno?

Me parece positivo mostrar que no es un privilegio de unos pocos publicar, pero admitir que ni siquiera se releyó la obra confiando en que el editor le echaría una manita de gato es cinismo, es show, es el libro que vale porque es un objeto para que compren los fans y se acerquen en la presentación a tomarse una selfie. 

La autocrítica es una carencia del movimiento booktube y de la industria editorial. El tipo de libros de moda entre muchos jóvenes (novelas fáciles y rápidas, con mucha acción, romance y fin del mundo y una segunda y tercera y cuarta parte -para justificar los cabos sueltos), ahora es también el tipo de libros que producen. (No poesía, no ensayo, casi nada de cuento.)

¿Se lo preguntan los booktubers? ¿Intentan tener una mirada crítica sobre su menú de lecturas? ¿Sobre el poder de opinión que tienen y cómo las editoriales toman ventaja? ¿O es que importa poco reflexionar cuando eres joven, te ofrecen un adelanto de regalías de por lo menos 100 mil pesos y tienes poco tiempo y una larga fila de fanáticos que quieren la foto?

Quisiera saber su opinión. Pero es sumamente difícil contactar a los booktubers famosos. Solamente Alberto Villarreal ha mostrado interés pero no hemos podido concretar la entrevista. En un correo que envíe a cerca de 20 booktubers más accesibles, sólo una me respondió.
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Muchos de los más reconocidos escritores en México contestaron mi correo el mismo día que les escribí. Más que falta de humildad, todo esto me hace cuestionar la capacidad de profundizar de algunos booktubers, de su falta de interés por entender el papel que juegan en la LIJ.
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El fenómeno, sin embargo, no deja de asombrarme. Cuando Alberto dice que para escribir agarra su coche, se va a un café, escucha música ambiental, como el playlist “Concentración indie rock” o ve fotos de tumblr para inspirarse, uno escucha un testimonio generacional sobre las formas de consumir y producir cultura: con etiquetas que dicen: “Manual para escribir y salir de los bloqueos de escritor”.

No es mi intención juzgarlo como algo negativo, tomo nota, me llama la atención. De hecho, también comparto un cierto entusiasmo del que habla Andrés Acosta después de ver el primer video:

Los libros son culpables de generar entusiasmo entre los lectores. Algunos libros nos llevan a otros libros; algunos libros nos llevan a escribir y a convertirnos en escritores. Pienso que lo único que no se puede perder es el entusiasmo. Cuando somos jóvenes tenemos esa ventaja, y hay que aprovecharla. Con el tiempo ganaremos experiencia, y habrá que explotarla al máximo.
 ¿Sucederá? ¿Sobrevivirá Zelic? Tal vez esa sea la mayor prueba. Dice Abril G. Karera, la única booktuber que me respondió:
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No he tenido la oportunidad de leer los libros que han publicado (los booktubers), aunque sí tengo ganas. Sin ahondar sobre las intenciones por las cuales publicaron, eso ya será cosa de ellos; me parece genial que booktube también funcione como una ventana de oportunidades para hacer algo que todo lector (o la mayoría) desea hacer: publicar un libro. No creo que sea algo que le ocurra a cualquiera. Finalmente los libros serán juzgados y sólo el tiempo dirá si merecían o no la pena.

Coincide con la opinión de Jaime Alfonso Sandoval:

Para publicar un libro no necesitas diplomas ni credenciales, se puede llegar por muchas vías: académica, lectora, un concurso regional o nacional, ser booktuber, entrar a un taller, la autopublicación. Pero a partir de que el libro existe, se abre otra lucha: el juicio. Los lectores te juzgarán y tendrás que demostrar que mereces estar ahí con talento, vocación y mucha necedad.

El primer capítulo de Zelic empieza así: Tenía que seguir corriendo. Era lo único en lo que podía pensar mientras mis pulmones se llenaban de flamas y la adrenalina recorría mi cuerpo.

Suena familiar. Y parece una metáfora del propio movimiento y de la industria: seguir corriendo, pura acción. Ojalá que Sebastián y Raiza y los editores se tomen el tiempo de releer la segunda parte de su saga antes de publicarla.

¿Y es buena Zelic? Es pirotécnica. Difícil de seguir por la urgencia de que pasen cosas y explicarlas después (o nunca o en la segunda parte, claro).

En el primer video, Alberto Villarreal decía que calculaba que este mes saldría su novela. ¿Saldrá? En cualquier caso, si es el inicio de una carrera como escritor, lo mismo que para Raiza y Sebastián, ojalá que sea más trascendente que espectacular, y que sepan decir “no” a los editores que buscan hacer productos, no libros, no literatura.

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24 Comentarios »

  1. Hola, Adolfo, mucho gusto en conocerte.

    Acabo de toparme contigo por primera vez porque vi un anuncio sobre el Cilelij y te encontré entre los ponentes, estuve viendo sobre los escritores mexicanos. Entré a tu blog y este artículo me ha parecido de lo más increíble, aunque al mismo tiempo me da un poco de coraje leer cómo funciona el mundo editorial.
    Te contaré: escribo desde hace 11 años, tal vez mis novelas sí se van más por lo comercial porque es lo que me encanta en cuanto a la literatura, la ciencia ficción y la fantasía. Ahora mismo trato de colocar mi primer novela publicada en alguna editorial, además del selvático mundo de la autopublicación en Amazon. Y da coraje saber que muchas editoriales te rechazan cuando a estos tipos las mismas les pagan porque escriban.
    No sé si mi novela sea merecedora a un nobel, ja-ja, pero al menos a mí me gusta y creo que tiene el suficiente contenido como para salir a flote. Entre familiares, amigos y uno que otro desconocido (de estos tomo más consideración) que se han tomado la oportunidad de leerla me han dicho que la historia les ha agradado.
    Sinceramente te quiero preguntar,a ti que has logrado hacer tu nicho en la literatura mexicana. ¿Cómo haces para que el mundo editorial mexicano volteé a verte sin ser una estrella o una persona de renombre? ¿Cómo formas que tus cuentos, ensayos, escritos en general sean tomados en cuenta?
    Te agradezco de antemano por la atención, y sigo deseándote todo el éxito merecido. ¡Un abrazo!

    • Hola, Mauricio, ¿cómo estás? ¡Una enorme disculpa por no contestar antes! Se me había quedado perdido este comentario y ahora que estoy revisando a conciencia todos, me lo encontré. Muchas gracias por escribir. ¿Fuiste al Cilelij?

      Es verdad lo que dices, puede ser injusto, pero así funciona. Piensa que son mundos muy distintos, estos chavos publican igual que publica cualquier famoso, forma parte de otra industria editorial, una que fabrica productos. El camino que a ti te interesa es otro, aunque quieras tener un éxito comercial, hace falta trabajar mucho. Para ellos, y partiendo de mi experiencia, te recomiendo dos cosas: 1) llevar tus proyectos literarios a talleres con lectores profesionales que tengan una mirada más objetiva sobre tu obra y 2) enviar a concursos (checa esta página: http://www.tregolam.com). Ganar un premio puede ser un buen camino para abrirse paso en el mundo editorial. En mi caso, con mi segundo libro “El dragón blanco y otros personajes olvidados” primero tuve una beca Jóvenes Creadores del Fonca (ese fue, digamos, el “taller” en el que trabajé buena parte del proyecto) y luego seguí releyendo y reescribiendo y lo mandé al Premio Bellas Artes de Literatura de Cuento Infantil. Y ganó. Pero más allá de la suerte que siempre implica un concurso, trabajé mucho en el libro. Aunque tengo amigos que envían a cuánto concurso se les cruza, yo procuro enviar solamente cuando ya tengo bien trabajado el texto. Así también me dieron la primera mención del Premio Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz, por mi poemario “Homshuk”. Es un camino largo, Mauricio, y hay que tener paciencia. Una tercera posibilidad sería que envíes a editoriales. Yo publiqué mi primera novela porque una lectora de mi blog me recomendó con una editora. Todavía no me ponía en esa campaña de enviar manuscritos a editoriales pero me animé, se lo envié y funcionó. Tener el blog y mantenerlo de manera seria me ayudó. Enviar tus manuscritos a las editoriales directamente es un camino medio difícil, pero no es imposible. Te recomiendo revisar bien los catálogos y enviar sólo a editoriales que sí publiquen el tipo de textos que tú escribes. Algunos mandan en físico, otros digital, en cualquier caso intenta contactar a los editores: mándales correos, preséntate, háblales de tu proyecto y por qué podría interesarles.

      Al final es una mezcla entre tener buen trabajo (y algo que decir, algo propio) y encontrarle el camino adecuado (es decir, concursos, contacto con los editores, etc.). Espero que te sirvan de algo estos consejos. Acá hay otros sobre la escritura, en general que pueden ser inspiradores: https://linternasybosques.wordpress.com/2016/04/12/10-claves-para-escribir-bien-de-10-escritores-mexicanos/

      La autopublicación en el caso de la literatura, la ficción, es complicada, porque luego abundan libros autofinanciados que no pasaron por ningún proceso editorial o lectura externa y es difícil que eso tenga visibilidad. Aunque también conozco un par de casos de financiamiento a través de plataformas colectiva tipo crowdfounding que han resultado muy bien. Así que no lo descartaría del todo… pero por lo que me cuentas lo dejaría como última opción.

      Sea cuál sea el camino que tomes, de los que sugiero o de otros que quieras, no te desanimes. Suena a cliché, pero es así. ¡Mucha mucha suerte! Gracias por escribir y por los buenos deseos. Cuéntame qué decides y avísame cuando lo publiques, que seguro lo harás. ¡Un abrazo grande!

      Adolfo

  2. Lo peor es que yo si los veía un montón :’D
    En un principio era un formato novedoso y era interesante porque parecía que el número de libros de los que hablaba podría crecer, pero poco a poco el formato se puso cuadrado y finalmente llegamos a los extremos en donde si no tienes el pelo pintado y hablas de John Green en alguno de tus videos, no puedes entrar al club.

    Me gustaban, pero se encasillaron mucho.
    Esta bien para alguien que está descubriendo que leer le emociona, pero… ¿y después?
    Cierto es que no veo que busquen historias retadoras, que el fin de la lectura sea otra cosa que un escape o que los haga pensar.

    Hay algunos por ahí que todavía son interesantes por los títulos que recomiendan, pero si… se ven booktubers más como una forma de saber qué leer, como si le preguntaras a un chamaco en la librería si este o aquel título esta bueno. No puedes esperar mucho.

    • Hola, Duveth, sí, lamentablemente una parte del movimiento ha se ha ido por unos caminos muy comerciales, pero como bien dices todavía hay booktubers a los que sí les interesa crear una comunidad lectora. Yo creo que muchas de sus opiniones son valiosas y más críticas que las que nos animamos a hacer los adultos, pero eso está bueno apoyarlos y promover una mirada crítica sobre el propia movimiento, para que se fortalezca. Y para trascender el “leer me emociona” que dices. Creo que eso es lo que pasa tal cual en muchos casos, se queda en la superficie, pero sigamos al pendiente a ver qué sucede. ¡Saludos!

  3. Querido Adolfo,
    me encanta este artículo porque expone las tripas de la cadena del libro: escritores que escriben con pocas palabras porque luego van a buscar otras mejorcitas, editores que tienen prisa y no publican, sino que imprimen copias con portadas bien brillantes y lectores que leen de lo que hay, joven.
    Me encanta el formato del booktube, es decir, detesto las voces tipludas y la velocidad desbordada y fragmentada de los videos, pero lo único que hago con mis comentarios es revelar mi edad: estoy dando el viejazo. Supongo que a mis hijas ese formato les es familiar, tanto como a mí me es ajeno, más allá de la validación y de la legitimación, y mucho más lejos todavía de la espantosa valoración axiológica maniquea: bueno/malo, el booktube me parece distinto, así como alguna vez me lo pareció el tuirer, la verdá. Me encanta porque es perfectamente reconocible: cuando abres un booktube sabes lo que vas a encontrar y todos son igualitos.
    Me parece sensacional que cada quien pueda recomendar en voz alta y a nivel www las lecturas que le parezcan más […] llene el espacio con los adjetivos que le apetezca (entretenidas, trascendentales, fabulosas, intrigantes…) y los booktubers no tienen pelos en la lengua. Ellos no tienen la culpa de que en la mesa de novedades de las librerías haya montones de libros con tapas igualitas que prometen paraísos sintéticos tras superar innumeras pruebas, y que estos títulos no sólo se vendan en las librerías, sino en el súper, el restorán y el tianguis.
    Es decir, estos libros se leen porque están a la mano, se puede acceder a ellos fácilmente y hay todo un aparato que nos guía para su lectura, cosa que no ocurre con otros títulos más ¿difíciles? ¿canónicos? ¿de calidad? Es la industria editorial (hegemónica, monopólica y tiránica) la que produce este tipo de publicaciones. Las editoriales son negocios y deben ser redituables, los lectores son consumidores y deben adquirir productos, los libros son mercancía y deben producir utilidades. Dice Robert Darnton que la industria editorial siempre ha sido ejemplo del capitalismo contumaz y tiene toda la razón, pero estamos empeñados en separar el valor comercial del valor cultural del libro. Ahora nadie piensa que la cultura pop y Andy Warhol o Jeff Koons no sean hitos en la historia de la humanidad y por lo tanto, estén tasados en miles de dólares, a pesar de ser horrendos (sobre todo Jeff Koons).
    Hace tiempo parecía deleznable la lectura de historietas y ahora se está legitimando, no veo por qué la lectura de literatura facilona no termine por hacerlo, o encuentre su legítimo lugar, como la literatura rosa. Voy a proponer un símil gastronómico: leer sagas juveniles de editoriales transnacionales es como cenar una pizza, nadie piensa que pueda basar su dieta en ellas, pero de vez en cuando resulta agradable, sabroso, práctico y hasta necesario pedir una pizza, y luego, para nuestra sorpresa, hasta hay pizzas gurmé. No me gustan las novelas de sagas (de ningún tema) pero tampoco creo soportar Crimen y castigo por siempre como la única alternativa para la lectura.
    La rapidez con la que hablan los booktubers es un reflejo de la rapidez con la que leen, escriben y consumen. El libro siempre ha sido una mercancía (una muy peligrosa, decía Cosío Villegas). Dicen que los niños aprenden por imitación, siguiendo el símil, estos chavitos están publicando de la misma manera que consumen contenidos: rápidito y al trote y moche, pero regreso al punto: los editores quieren mercancías a las que no les tengan que invertir gran cosa (ya tienen una plusvalía generada por el mismo autor) y luego hay que seguir adelante con la novedad del mes. En poco tiempo serán olvidados y si no, veremos que consecuencia tienen, pero la estadísticas de consumo no han aumentado desde que existen los booktubers, así que mi optimismo bien documentado se mantiene igual de pobre.
    Como siempre, te dejo un abrazo y muchas gracias por escribir.
    P.

    • Hola, Paola, muchísimas gracias por tu análisis. ¡¡Es buenísimo!! Nos ayuda a ampliar la mirada sobre el tema y a tomar perspectiva. Efectivamente ya el tiempo lo dirá, hay que vender para comer, los booktubers están haciendo la única crítica atrevida en la LIJ (lo demás es pura corrección política o “si no me gusta mejor no lo menciono”, incluido, más o menos, mi blog) y no está mal comerse de vez en cuando una pizza (me gusta la metáfora porque refuerza esta idea de libro-chatarra). La cuestión es que en lo que se refiere a libros pareciera que muchos jóvenes sí creen que pueden basar su dieta sólo en eso. Así que imagínate: ¡comer pizza todos los días! Algún daño debe hacer… Y también no me parece que haya que normalizar el tema. Es decir: porque esto leen y así consumen, está bien. Otra metáfora: las telenovelas. Mismas fórmulas, pero eso es lo que quiere la gente… ¿o habría que proponer otros programas, otros libros…? ¿Qué fue primero el consumidor de chatarra o la chatarra?

  4. ¡¡¡Muy buen artículo!!!
    Creo que también dar consejos sobre como publicar un libro es parte de su estrategia de ventas, son muchas las propuestas que llegan a una editorial y estos chicos vienen y te venden la idea de que todo es posible (a un que lo que publiques no sea de calidad).
    Me confieso consumidora de contenido booktuber pero creo que no se puede meter a todos en el mismo lugar.
    De Raiza y Villareal “entiendo” la relación que tienen con el mundo editorial pero de ¿Arango? (Creo que ahí es donde queda muy claro que el libro fue publicado más por fama que por bueno).
    Pero buscando el lado positivo a todo esto… quizá alguien tome amor por la lectura partiendo del fanatismo y con mucha suerte evolucionen sus gustos con el tiempo.

    • Hola, Fernanda, sí, sin duda el movimiento tiene muchos aspectos positivos y no se puede hablar igual de todos los booktubers. Hay muchos testimonios circulando por ahí de jóvenes que empezaron a leer o se engancharon con los libros gracias a un booktuber. Luego el tema es ese que mencionas: que de alguna manera formen su propio criterio como lectores.

  5. Jesús Demetrio Ramírez Morales Me gustó el artículo, muy completo, tanto tu opinión como de demás para enriquecernos, y tienen razón (al menos eso creó yo) cuando mencionan que al parecer lo importante es producir sin la necesidad de que sea gente de calidad quien produce, en otro caso vale más el nombre de quién aparece en la parte inferior de la portada que el mismo contenido, en fin, para eso existe un departamento dentro de la editorial que le debe de meter su manita de gato a lo que se supone el que lo escribió ya le dedicó un mento de su valioso tiempo.
    Volviendo mi opinión desde un punto de vista ecologista, ¡me enfada que tiren árboles sólo para producir porquerías! De igual forma si el material es reciclado.

    • Gracias Jesús, veo que coincides con varios puntos de la entrada. Es verdad que muchas veces vale más el nombre en la portada y de hecho, no dudo que mucha gente compre el libro sólo porque es fanática, no porque lo vaya a leer. Desde ese punto de vista sí, más valdría ahorrarse ese papel. Pero nuestra sociedad se la pasa alimentando esos procesos de producción de cosas inútiles. Mi abuela dice que un día nos sepultará la basura… espero no encontrarme por ahí con Zelic!!!

  6. Hola
    Creo que el movimiento de estos chicos es el resultado de sus lecturas y la forma de hacerlo cuando fueron niños, de la guía que tuvieron por parte de sus padres y maestros y de la voracidad de los editores que aprovecharon su entusiasmo lector y el éxito de la difusión de recomendaciones de sus libros favoritos.

    Saludos

    • Sí, estoy de acuerdo Ana Luisa. Me gusta que nos recuerdes el tema de la familia y la escuela, y cómo ningún lector llega a los libros sin su contexto social. Acá quizá se trate de generar comunidad, encontrar gente con la que te identificas… quizá es necesario que eso suceda fuera del círculo familiar y escolar… aunque, como dices, termine siendo un reflejo de eso también.

  7. ¡¡Hola!!

    Me ha encantado el artículo, de verdad, creo que pone muchas cosas en perspectiva.

    Mi nombre es David Espinosa pero hago videos y escribo como David Ullhman. Me inicié como youtuber hace como un año y meses y he de decir que aunque me atraiga el tema de la cultura este siempre tendrá que ver con una sociedad de lo inmediato, ya no tanto con una sociedad de la calidad y trascendencia, de esto me di cuenta con mis videos. Al principio intenté tocar temas de cultura porque el proyecto inicio así, como un programa de radio para la universidad que terminó siendo algo propio, pero no tenían tanto jale como los videos de TAG o blogging tipo “Mis exnovios”.

    Actualmente hago videos de varias cosas, no tengo una linea tan clara pero mi canal gira en torno a cuatro temas: cultura, blogging personal o de entretenimiento, problemática social enunciado como “cosas que detesto” (misoginia, homofobia…) y covers. En la parte de cultura o personal trato de meter cosas que ademas de gustarme las considero de calidad como El Bosco o cine de Bette Davis. Sin embargo siempre tiene que ir aderezado con algo más popular o accesible porque de no ser así no llamaría tanto la atención. Incluso lancé una encuesta en Twitter con la pregunta “¿Qué contenido les gusta más de mis videos? y quedó en último el tema de la Cultura.

    Con todo esto, recientemente fui moderador en una mesa de Booktubers en Puebla donde estuvieron presentes Fa Orozco, Alberto Villarreal, Mariana de Vikinga Lectora, Lewis Rima y otros booktbers. En lo personal no diré mucho ya que no me quedé con un buen sabor de boca y respecto a nuestra relación con la literatura me atrevería a decir que una de ellas (ninguna de las ya mencionadas) es lectora o tiene noción de la literatura, sólo es consumidora de la libros juveniles hechos para venderse.

    Sin embargo me pareció que la actitud de Fa respecto a los libros sí es muy clara, conoce de editoriales, conoce de títulos y ha sabido dirigir su canal, la considero inteligente y crítica ante algunos textos. Cuando le pregunté (no durante la mesa sino en privado) que qué opinaba sobre los libros escritos por yourubers me aclaro muchas cosas e incluso me hizo pensar en algo que no he visto respecto cuando se pone en cuestión todo el tema.

    En efecto yo creo que estos libros no son literatura, son artículos, objetos (como lo que son los libros) hechos para el consumo de los fanáticos, de los seguidores, de los admiradores, son un souvenir más bajo alguna linea diseñado para venderse, no se les va a tomar como literatura salvo aquellos que siguen sacralizado los libros que desafortunadamente son muchos porque ahí es dónde radica el problema principal de todo, en la estúpida y aberrante sacralización de los libros. No todo es literatura, no todo lo que tiene tapa, portada, colofón, contraportada y páginas es literatura.

    Quizás el tema de la literatura siempre será un algo que no se acaba pero yo me he hecho mi definición y para mi literatura es aquello que no está hecho para venderse sino para leerse y ahí mismo, en la lectura se vuelve a separar ya que la literatura no es un ejercicio de lectura fugaz, exprés, chatarra sino uno que exija al lector un grado de expectación similar al de escritura ya sea en lo complicado que sea el texto o en su simplicidad para transmitir una historia bien contada.

    La sacralización del libro es y será siempre un problema ya que la gente tiene el concepto de que todo lo que viene en los libros es sabiduría y conocimiento y creo que para muchos nos queda claro que eso es mentira. Otros dicen que no importa lo que sea lea mientras se lea, yo creo que no importa lo que se lea sino en cómo se lea, se cuestione, se juzgue y demás, pensando un poquito y no diciendo que todo es bueno y de calidad, no confundiendo el gusto con la calidad.

    Me parece que las editoriales son una empresa que busca dinero, sin embargo lo hacen con un producto cultural que no es lo mismo que vender jabón. Y aquí es donde surge un problema grande para la empresa resuelto de esta forma: publicar firmas o rostros grandes que generarán dinero para así poder publicar escritores que tienen talento pero que desafortunadamente serán poco consumidos si no son lugares comunes de calidad en la cultura (Borges, Cortazar, Bolaño…), esto permite que la empresa se mantenga y cumpla sus dos propósitos, ganar dinero, publicar libros de calidad.

    Finalmente, y para despedirme, me parece que culpa de esto también lo tiene la gente. Ultimamente me he cuestionado si importa o no la calidad para con los demás, la trascendencia y me he dado cuenta de que ese es un objetivo o un interés muy personal que se valora como universal pero es mentira, que la sociedad lo que quiere es lo inmediato. Es una mentira eso de que la gente tenga que buscar cultivarse (como si fueran plantas) o crecer intelectualmente, eso es algo aburrido para muchos y creo que con el mundo de mierda que vivimos donde trabajas para pagar tu renta y comida lo último que quieren las personas es entretenerse en algo que les genere conflicto o los mueva internamente, involucrarse con algo realmente catártico, lo que se busca es la inmediatez, lo chafa, no por nada las carteleras están llenas de: película animada de Pixar o DreamWorks, adaptación de un libro, segunda o tercera parte de algo, Rapidos y Furiosos, Marvel y DC y y alguna cosa que estará en taquilla dos semanas a lo mucho. No justifico a la gente por querer entretenerse con eso sino los condeno: cuando existen productos de calidad y productos chatarra y a ambos se puede acceder pero la gente sigue escogiendo los productos chatarra es natural que aquellos que buscan se consuma su trabajo opten por hacer un poco o totalmente de la segunda opción (¿si no fuese por El Oscar cuántas de esas películas serían realmente consumidas?). Ya será cuestión de los creadores si tienen como algo personal dar un poco de calidad y popularidad a su trabajo o se casan con lo inmediato. Por mi parte seguiré metiendo en mis videos pop un poquito de cultura de la que considero hay mucha calidad, creo que es la forma de poder dársela a la gente, como un jarabe para la tos con buen sabor, como Lady Gaga trabajando con Tony Benett mientras hacen algún cover de Ella Fitzgerald y trabaja para su imagen con Koons.

    Perdonen las faltas, lo escribí de a corridito.

    • Estoy totalmente de acuerdo con lo que escribiste.

      Yo, como lectora, también quiero publicar un libro (y mejor si es un libro que a la gente le guste). De hecho “escribí” mi propia novela, la cual publiqué en wattpad (red social para compartir lo que escribes, de donde salió After) pero a pesar de que la historia sí me gusta, sólo tardé un mes en escribirla y, a pesar de que planeaba darle continuidad (un spin-off y otras dos partes) me di cuenta de que lo que había escrito era horrible: el estilo no era nada bueno, algunas situaciones eran demasiado forzadas y realmente mis aptitudes de escritora no eran nada buenos.

      Realmente esto no me desanimó por completo, suficientes personas me han dicho que es normal que no me guste lo que escribí pues sólo era mi primer novela; sin embargo, obtuvo cierta popularidad, con 7 mil lecturas en un mes (cifra en la que se ha estancado pues no me interesa promover la novela) y me pregunto: ¿será que no importa que tan mala sea una novela si la historia gusta? Y viendo las tendencias dentro de este sitio (wattpad) me hacen pensar dos veces qué es lo que quiero publicar (en caso de hacerlo).

      Por un lado, como mi objetivo es dar a conocer lo que escribo me decidí por publicar un par de ensayos en los que escribo todas las cosas que tengo en mente, no me tomé la molestia en ordenas mis ideas al principio pues sólo era para sacar de mi cabeza eso que me distraía. Unas cuantas personas leyeron ese ensayo y les gustó, incluso tuve una discusión con uno de los usuarios respecto a lo que escribí. Después hice unos relatos breves, de los que me siento orgullosa y que a veces releo para mejorar o sólo para recordar.

      Desde que escribí esa “novela” ha pasado poco más de un año, actualmente estoy trabajando en un proyecto que quiero que salga a la perfección, pero no encuentro las palabras adecuadas para explicar lo que tengo en mente. No es una historia sencilla y no pretendo que lo sea, me ha costado mucho trabajo darle forma y me está costando más el traducir todo eso en palabras.

      Sin embargo, desde diciembre subo videos (de libros) a youtube y varias veces he querido dejar de hacerlo para evitar que:

      1.- Juzguen a mi libro como malo sólo por ser youtuber sin siquiera haberlo leído.
      2.- Publiquen mi libro sólo por quién soy.

      Creo que las personas se están dejando llevar por las apariencias que les importa poco qué es lo que implica cada cosa. Una vez leí una reseña de Juego de Tronos en la cual el libro estaba valorado con 2 estrellas sólo porque le pareció muy complicado y porque jamás se enteraba de nada, no imagino qué opinión daría esta persona si leyera Los pilares de la Tierra…

      Por último quisiera felicitarte por querer compartir cultura a un público que es lo que menos le interesa, tarde o temprano conocerás los resultados de tus actos y puedo casi asegurar que estos serán positivos.

      • Hola Victoria, gracias por ampliar la conversación. Es muy interesante lo que nos compartes, gracias también por tu sinceridad. Creo que si quieres escribir no te debe preocupar ser una booktuber y que por eso haya un prejuicio o eso facilite la publicación de tu novela. Simplemente escribe sin compromisos editoriales y trata de ser fiel a esa exigencia sobre tu propia obra. Creo que el problema de algunos textos en wattpad o de los libros de los youtubers es que no hay mucho marco de referencia. Es importante tomar perspectiva. Por ejemplo: envía tu novela a un concurso de prestigio, aplica a becas, ve a un taller con un escritor reconocido. Todas estas opciones son mecanismos de validación. Son sólo un criterio y puedes no necesitarlos, pero me parece que sirven. Por otro lado te felicito porque tanta gente ha leído tu novela en wattpad, aunque más allá de los números, igual que cuando uno habla de visualizaciones en un video de booktube, dices que a ti te parece que es mala. Quizá sea porque conforme pasa el tiempo uno suele ver sus textos anteriores con más experiencia y adquieren otra dimensión. Yo creo que está bien que confíes en lo que a ti te parece. Quizá la entrada de esta semana (10 consejos de 10 escritores mexicanos) te dé algunas respuestas y te inspire más preguntas. En cualquier caso lo que ya estás haciendo: cuestionarte, es el primer gran paso, una gran señal de que te lo tomas en serio. ¡Saludos!

    • Hola, David, muchas gracias por tu comentario. Qué bueno que te explayaste. Se nota que le has dado muchas vueltas a la cuestión. Eso ya de entrada se agradece. Lo primero: me parece curioso (y honesto) que hayas decidido ceder a los contenidos que más popularidad tienen. Te entiendo porque yo también con mi blog siempre estoy mediando entre lo que me interesa y lo que sé que puede interesar a muchos. En realidad creo que sí se puede encontrar un punto medio. Quizá la clave sea que no te aburra a ti tampoco y que no sea demasiado íntimo o un gusto muy personal. Te diría que no cedas tanto a las exigencias de contenidos pop… supongo que te interesa generar audiencia para de paso, como dices, hablarles de lo que realmente te importa… pero no sé, es complicado. ¿Por qué no hablas de lo que te gusta y ya? Seguro que tendrías un nicho.

      Seguramente si mi blog se enfocara en películas basadas en libros o hiciera concursos de quién lee más libros tendría más seguidores, pero confío en que mis contenidos tienen un nicho y hay gente a la que les interesan.

      Ya me imagino tu experiencia en la mesa redonda con los booktubers, a mí me tocó hacer algo parecido en la Feria de Libro de Oaxaca y me sorprendió mucho la falta de capacidad de esos booktubers para articular sus comentarios. Y también el fanatismo de la gente que fue a verlos (algunas chicas lloraban de emoción). En general todo mundo me habla bien de Fa. A partir de sus videos puedo decir que tiene un poco de los dos mundos: superficialidad y pose y espontaneidad y mirada crítica. Lamentablemente le he mandado como 5 correos y no me ha respondido ni uno.

      De acuerdo con aquello de sacralizar al libro. No todo lo que tiene pastas y brilla es literatura, diría yo. Y entiendo lo que dices que al final de un día jodido uno quiere desconectarse y consumir entretenimiento ligero. Es un tema complejo. La dinámica de bajos sueldos y mucho trabajo nos conduce a ese sitio de adormecimiento en el que no hay tiempo para hacerse preguntas ni esperar que la acción en una novela arranque en la página 45.

      En fin. Cuál es tu canal. Una manera de difundir estos mensajes es conformar redes y colaborar. Sigamos en contacto. ¡Un abrazo!

      • Estimado Adolfo, disculpa, me desconecté un ratote de WordPress y apenas que veo el comentario. Mi canal es David Ullhman y actualmente ando repensando mucho sobre el tema de la creación, me encantaría comenzar a colaborar activamente en algún proyecto sobre literatura infantil y juvenil. Un abrazo y espero algún día colaboremos en algo.

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